A mitad de año, algo quedó claro en las salas de dirección de medio mundo: el manual que sirvió durante la última década ya no alcanza. Entre la irrupción de la inteligencia artificial agéntica, la incertidumbre económica y una fuerza laboral cada vez más exigente con sus líderes, 2026 se perfila como el año en que el liderazgo dejó de ser solo una cuestión de gestionar personas para convertirse, también, en una disciplina de orquestación: de equipos humanos, de sistemas inteligentes y de expectativas en constante transformación.
Estas son las cinco corrientes que, según investigadores, consultoras y ejecutivos consultados por distintos medios especializados, definirán la segunda mitad del año.
1. De gestionar personas a orquestar inteligencia artificial
El cambio más visible es tecnológico, pero su verdadero impacto es organizacional. Según IBM, 2026 representa un punto de inflexión para la empresa: el paso hacia lo que denomina el pivote agéntico, en el que los sistemas dejan de responder órdenes puntuales para ejecutar procesos enteros con autonomía. La consultora cita proyecciones de Gartner que anticipan que, hacia 2028, el 40 % de las interacciones con servicios de IA generativa usará agentes autónomos para completar tareas.
Ese desplazamiento redefine el rol directivo. Como explica un análisis publicado por KCH, mandar agentes de inteligencia artificial no requiere saber programar, sino la destreza para fijar objetivos precisos, marcar límites operativos y decidir cuándo es necesaria la intervención humana. El mismo texto sostiene que el liderazgo evoluciona de la gestión de personal hacia la orquestación de inteligencia.
En BBVA, por ejemplo, ya se trabaja bajo una metodología de colaboración entre personas e inteligencia artificial que rediseña los flujos de trabajo, un concepto central del llamado futuro del empleo, según reportó el propio banco. La receta, coinciden varias fuentes, no es adoptar la tecnología más nueva, sino construir una cultura capaz de usarla con criterio.
2. El regreso de las competencias humanas
Paradójicamente, cuanto más avanza la automatización, más se revalorizan las habilidades que ningún algoritmo replica. Una investigación de Wiley Workplace Intelligence encontró que los equipos que perciben seguridad psicológica tienen 31 % de probabilidades adicionales de alcanzar un alto desempeño, frente a quienes no la sienten.
La escuela de negocios London Business School coincide en el diagnóstico. Varios de sus profesores, entre ellos Selin Kesebir, especialista en comportamiento organizacional, plantean que en 2026 conviene enfocarse menos en persuadir y más en escuchar con genuina curiosidad, incluso frente a temas tan nuevos como la inteligencia artificial. Otro análisis de esa institución advierte que el bienestar laboral no es una moda pasajera, sino que el agotamiento afecta tanto a las personas como a los resultados del negocio.
IMD, por su parte, documenta esta tensión con datos puntuales: apenas uno de cada diez empleados cree que su retroalimentación siempre conduce a una acción concreta, una brecha que erosiona la confianza incluso en organizaciones que invierten en escuchar a su gente.
3. La estrategia deja de ser propiedad exclusiva del C-level
Durante años, pensar con visión de largo plazo fue tarea reservada a la cúpula directiva. Eso también se transforma. Charlie Curson, asesor estratégico citado por Forbes, sostiene que el mundo avanza más rápido de lo que la mayoría de los líderes puede procesar —entre la inteligencia artificial, las tensiones geopolíticas y la volatilidad climática— y que, por eso, actuar con perspectiva de futuro ya no puede ser privilegio de quienes ocupan el despacho principal.
Ese mismo artículo de Forbes recoge la opinión de una experta sobre los llamados líderes fraccionales: ejecutivos experimentados que ofrecen respaldo estratégico puntual a equipos directivos sobrecargados, sin el costo de una contratación permanente. Según esa fuente, la demanda sobre los altos cargos crece a un ritmo superior a su capacidad para atenderla, lo que explica el interés creciente por este modelo.
4. Sostenibilidad: de la promesa al hábito silencioso
El entusiasmo inicial por las agendas de sostenibilidad, con sus compromisos de carbono neutral y sus informes ESG, dio paso a un momento más incómodo, en el que muchas organizaciones recalculan su postura frente a un clima político adverso al término. Ahí, plantea un análisis de London Business School, está la prueba real del liderazgo de 2026: la disciplina para mantener esos acuerdos ambientales cuando ya no hay titulares que lo celebren.
Esa misma publicación recurre a ejemplos verificables para ilustrar el punto: la trayectoria de décadas de Patagonia en activismo ambiental y el programa Mission Zero de Interface, que logró reducir en un 74 % la huella de carbono de sus alfombras. Ambos casos anclaron la sostenibilidad en el propósito de la empresa mucho antes de que fuera una tendencia, lo que hoy les da una ventaja competitiva duradera.
5. Habilitar a mandos medios y primera línea, no solo motivarlos
Por último, la conversación sobre el compromiso laboral cambió de enfoque. Un reportaje especializado en comercio minorista describe cómo, hacia la mitad de 2026, el discurso pasó de las campañas amplias de vinculación hacia algo más inmediato: darle a los equipos de primera línea las herramientas para resolver problemas operativos del día a día, desde horarios más predecibles hasta pagos sin errores.
Ese reportaje subraya que los mandos medios son el vínculo más importante entre la estrategia y la experiencia real de los equipos, pero que muchos están tan saturados de tareas administrativas que les queda poco tiempo para liderar. La solución no pasa por pedirles más, sino por quitarles carga operativa para que puedan volver a hacer lo que su cargo en realidad exige: acompañar personas.
El respaldo a esta prioridad también aparece en cifras más amplias. De acuerdo con el informe 2026 CHRO Priorities and Perspectives de SHRM, el desarrollo de líderes y gerentes es, por segundo año consecutivo, la principal prioridad para casi la mitad de los directores de recursos humanos consultados.
La tesis que atraviesa todas las tendencias
Ninguna de estas cinco corrientes ocurre de forma aislada. Todas describen, desde ángulos distintos, un mismo desplazamiento: el liderazgo de la segunda mitad de 2026 se mide menos por la autoridad formal y más por la capacidad de generar confianza, ya sea con un equipo de personas, con un mando medio agotado o con un agente de inteligencia artificial que ejecuta una tarea sin supervisión constante. La tecnología transforma las herramientas. Lo que no cambia es que, al final, sigue siendo un asunto profundamente humano.
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Fuentes
- IBM Think. El pivote agéntico y el futuro del liderazgo empresarial. 2026.
- Forbes. Curson, C. Strategic leadership in an accelerating world. 2026.
- London Business School. Leadership priorities for the second half of 2026.
- IMD. Employee feedback and organizational trust. 2026.
- KCH Comunicación. Orquestar inteligencia artificial: el nuevo rol directivo. 2026.
- BBVA. Colaboración entre personas e inteligencia artificial. 2026.
- SHRM. 2026 CHRO Priorities and Perspectives. Society for Human Resource Management.
- My Total Retail. Frontline employee engagement mid-2026. 2026.
- Wiley Workplace Intelligence. Psychological safety and team performance. 2026.