Durante años, elegir cuándo y dónde trabajar se discutió como una concesión, un gesto de buena voluntad de la empresa hacia el empleado. Cinco años después de que la pandemia obligara a millones de personas a hacerlo desde casa, esa narrativa se invirtió por completo. La evidencia disponible hoy, según las organizaciones que miden el mundo laboral con mayor rigor, sugiere que la flexibilidad ya no es una moda pasajera, sino una condición estructural con costos medibles para quien la ignora.
La evidencia más sólida
La respuesta más rigurosa a si el trabajo flexible realmente funciona proviene de un experimento controlado aleatorizado —el estándar más exigente en investigación económica—, realizado por el economista de Stanford Nicholas Bloom junto con Ruobing Han, de la Universidad China de Hong Kong, y James Liang, cofundador de Trip.com. El estudio, publicado en Nature, siguió durante seis meses a 1.612 empleados de esa agencia de viajes china. Un grupo trabajó dos días desde casa por semana; el otro no. Según Stanford Report, ambos fueron igual de productivos y tuvieron las mismas probabilidades de ser promovidos, pero la rotación de personal cayó un 33 % entre quienes adoptaron el esquema híbrido, un efecto especialmente marcado entre mujeres y colaboradores sin cargos gerenciales.
Bloom ha señalado, en declaraciones al Instituto de Investigación de Políticas Económicas de Stanford (SIEPR), que buena parte de la confusión pública surge de confundir el trabajo enteramente remoto —cuyos resultados han sido más mixtos— con el esquema híbrido bien gestionado, que no presenta ese problema cuando existen normas claras sobre los días de coincidencia en la oficina.
Lo que muestra Gallup
De acuerdo con el reporte de Gallup de septiembre de 2025, la adopción de esquemas híbridos se estabilizó tras el ajuste inicial postpandemia: entre los empleados estadounidenses cuyo puesto permite trabajar a distancia, la mitad opera en modalidad híbrida, tres de cada diez son totalmente remotos y dos de cada diez permanecen exclusivamente en la oficina. El mismo reporte encontró que los modelos híbridos funcionan mejor cuando son los equipos —y no cada persona por separado— quienes acuerdan las reglas de coincidencia presencial. En cuanto al bienestar, Gallup registró niveles más altos de satisfacción con la vida entre empleados híbridos y remotos, aunque advirtió que esas modalidades también traen consigo mayores señales de aislamiento si no existe una estrategia deliberada de conexión entre equipos.
América Latina: adopción rápida, protección desigual
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) documentó que cerca de 23 millones de personas transitaron por el teletrabajo en América Latina y el Caribe en el punto más crítico de la pandemia. Colombia fue pionera en regularlo desde 2008; Perú, Brasil y Costa Rica avanzaron entre 2013 y 2019, y México, Chile, Argentina y otros países se sumaron en 2020. Sin embargo, el propio organismo advirtió que los mayores beneficiados fueron trabajadores formales con alto nivel educativo, mientras que la población informal y de menores ingresos quedó rezagada, una brecha que sigue siendo, según la OIT, uno de los principales riesgos de cualquier política que no incluya protección social explícita.
El balance
Ninguna de las fuentes consultadas presenta la flexibilidad como una solución sin matices. La OIT advierte que, sin controles adecuados, puede diluir el límite entre la vida laboral y la personal o encubrir relaciones de dependencia real. Gallup insiste en que la autonomía sin estructura no es la fórmula ganadora. Y Stanford demuestra que, bien diseñada, la flexibilidad no cuesta productividad y sí mejora la retención. La pregunta que enfrentan hoy las organizaciones ya no es si ofrecerla, sino cómo diseñarla con la misma rigurosidad que cualquier otra decisión estratégica.
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Fuentes
- Bloom, N., Han, R., & Liang, J. How hybrid working from home works out. Nature. Reportado por Stanford Report y SIEPR (news.stanford.edu, siepr.stanford.edu).
- Gallup. (2025, septiembre). Hybrid work in retreat? Barely. Gallup Workplace. gallup.com/workplace
- Organización Internacional del Trabajo (OIT). (2021). Desafíos y oportunidades del teletrabajo en América Latina y el Caribe. Panorama Laboral 2021. ilo.org